jueves, 29 de octubre de 2015

Mujeres Indigenas






Datos De Los Indigenas



-Quiénes son: Las poblaciones indígenas se llaman también «primeros pueblos», pueblos tribales, aborígenes y autóctonos. Hay por lo menos 5,000 grupos indígenas compuestos de unos 370 millones de personas que viven en más de 70 países de cinco continentes.

-Por qué dedicar un día: Excluidos de los procesos de toma de decisiones, muchos han sido marginados, explotados, asimilados por la fuerza y sometidos a represión, tortura y asesinato cuando levantan la voz en defensa de sus derechos. Por miedo a la persecución, a menudo se convienen en refugiados, y a veces tienen que ocultar su identidad y abandonar su idioma y sus costumbres tradicionales.

-Injusticia perpetua. Los pueblos indígenas padecen las consecuencias de la injusticia histórica, a saber la colonización, la desposesión de sus tierras, territorios y recursos, la opresión y la discriminación, así como la falta de control de sus propios modos de vida.

-Ser indígena es ser pobre: Pese a que constituyen aproximadamente 5% de la población mundial, los pueblos indígenas constituyen 15% de los pobres del mundo. Estudios de las condiciones socioeconómicas de los pueblos indígenas de América Latina demuestran que ser indígena equivale a ser pobre y que con el tiempo esa situación se ha perpetuado. Aun cuando hayan podido acumular capital humano (es decir, oportunidades de educación o capacitación), no pueden convertirlo en ganancias significativamente mayores ni reducir la pobreza que los diferencia de la población no indígena. Esta conclusión es válida para los países cuyos pueblos indígenas constituyen una pequeña fracción de la población general, como México y Chile, así como en países en que una gran parte de la población es indígena, como en Bolivia.

-En México ser indígena significa ser 3.3 veces más pobre que una persona no indígena.
-Salud y violencia: El hábito de fumar y el uso indebido de estupefacientes son muy comunes entre los pueblos indígenas; también son altos los porcentajes de suicidio y encarcelamiento. Estos problemas se acentúan más en las zonas urbanas, donde los pueblos indígenas están apartados de sus comunidades y culturas, y pocas veces son plenamente aceptados como miembros de la sociedad dominante en pie de igualdad. También hay más probabilidades de que entre los pueblos indígenas se registren delitos violentos.

-En México los indígenas tienen en promedio 6 años menos de esperanza de vida, en el mundo en promedio son 20 años menos, según datos de la ONU.

-Despojo cultural: Debido a que esos pueblos han quedado excluidos de los procesos de adopción de decisiones y de los marcos normativos de los Estados nación en los que viven y a que han sido objeto de procesos de dominación y discriminación, se ha considerado que sus culturas son inferiores, primitivas, intrascendentes, algo que debe ser erradicado o transformado; por lo que la ONU calcula que dentro de 100 años desaparecerá el 90% de los idiomas.

-Es común calcular que existen entre 6,000 y 7,000 lenguas vivas en el mundo de hoy. La mayoría de ellas son habladas por muy pocas personas, mientras que una inmensa mayoría de la población mundial habla muy pocas de ellas. Cerca del 97% de la población mundial habla el 4% de los idiomas, mientras que sólo un 3% habla el 96% restante.

-Comida tradicional vs. Fast food: Otra de las cosas que también se han reconocido últimamente es que la salud ge neral, el bienestar y la continuidad cultural de los pueblos indígenas están directamente relacionados con su capacidad de consumir sus alimentos tradicionales y mantener sus prácticas alimentarias tradicionales. El alimento tradicional alarga la vida. Este reconocimiento ha dado lugar a llamamientos a los gobiernos para que incorporen la cultura en el desarrollo de la agricultura sostenible, los sistemas alimentarios y las prácticas, políticas y programas relacionados con ellos que respeten y apoyen el bienestar de los pueblos indígenas.

-Conocimiento ancestral: Desde tiempos inmemoriales los pueblos indígenas y las comunidades locales han sido los depositarios de los conocimientos y los recursos tradicionales y han aplicado el derecho consuetudinario consagrado en su cosmología espiritual. Los colonizadores y los Estados poscoloniales debilitaron y destruyeron gran parte de los conocimientos tradicionales, que incluyen el derecho consuetudinario y el folclore, al imponer sus propios sistemas jurídicos, sus conocimientos y su concepción del mundo a los pueblos indígenas. Pero en la actualidad se aprecia cada vez más el valor y el potencial de los conocimientos tradicionales

-Racismo sistémico. No son pocas las veces que los pueblos indígenas plantean cuestiones relacionadas con la discriminación sistémica y del racismo directo del Estado y de sus autoridades. Esta discriminación se manifiesta de distintas maneras, como interrogatorios frecuentes e innecesarios por la policía, actitudes condescendientes de los maestros hacia los alumnos o la descortesía de una recepcionista en una oficina pública. En su expresión más extrema, estas formas de discriminación terminan en burdas violaciones de los derechos humanos, como asesinato, violación y otras formas de violencia o intimidación. Suele ser difícil cuantificar y verificar estas formas de discriminación pues las autoridades simplemente no dejan constancia de ellas o no las desglosan por origen étnico.


-El costo del desarrollo insostenible. Las grandes represas y las actividades mineras han causado en muchos países el desplazamiento forzado de miles de personas y familias indígenas, que no han recibido una indemnización adecuada. Varias comunidades han sido trasladadas de los parques nacionales en contra de su voluntad, mientras que el desarrollo turístico de algunos países ha causado el desplazamiento de poblaciones indígenas y su creciente empobrecimiento. Cuando los pueblos indígenas han reaccionado y han tratado de hacer valer sus derechos, en muchos casos han sido objeto de maltrato físico, encarcelamiento, tortura e, incluso, han perecido.

Creencias religiosas

Las antiguas civilizaciones mesoamericanas tenían una visualización del mundo que les rodea ajena a los pueblos proto-cristianos, la filosofía y la ciencia iban de la mano, grandes pensadores del mundo precolombino influían en la cotidianeidad de los ciudadanos prehispánicos, la observación del universo y los ciclos rotatorios del planeta eran medidos y asimilados para la agricultura, la fertilidad de la mujer y las fiestas más importantes a lo largo de un año. A la llegada de los españoles comienza una etapa de cambios sociales y filosóficos en la vida de un indígena, la cristianización de los pueblos indígenas fue un proceso duro y prolongado para a la aceptación de la fe de colonizadores; la doctora Norma Blazquez nos dice que la sabiduría de los indígenas fue entendida por la Iglesia Católica de Roma como actos de satanísmo y brujería, muchas de las víctimas del santo oficio en su mayoría eran mujeres, no se toleraba el conocimiento de las plantas y sus efectos en el cuerpo humano, la invocación de espíritus y todo tipo de ritual hacia la naturaleza o a los fenómenos naturales. La representación de Quetzalcoatl fue asociada al imagen del Diablo y la serpiente que relata el libro del génesis y por ende, el culto a este dios mesoamericano fue penalizado, así también la adoración y culto a otro tipo de deidades ajenas al Dios Yahvé.


En ciertas regiones, la profesión de un credo diferente del católico es vista como una amenaza para la unidad comunitaria. Se argumenta que la religión católica forma parte de la identidad étnica, y que los protestantes no están dispuestos a participar de los usos y costumbres tradicionales (el tequio o trabajo comunitario, la participación en las fiestas patronales y cuestiones similares). La negativa de los protestantes se debe a que sus creencias religiosas no les permiten participar en el culto a las imágenes. En los casos extremos, la tensión entre católicos y protestantes ha dado lugar a la expulsión de los protestantes en varios pueblos. Los casos más conocidos son los de San Juan Chamula en Chiapas, y San Nicolás, en Ixmiquilpan Hidalgo.



Indigenas en México



En México, la población indígena está distribuida por toda la nación pero se concentra especialmente en la sierra Madre del Sur, la Península de Yucatán y en las zonas más remotas y de difícil acceso, tales como la Sierra Madre Oriental, la Sierra Madre Occidental y áreas vecinas a éstas, no es numerosa la población indígena en México debido al mestizaje, pero la presencia de los nativos mexicanos dentro de la identidad nacional está muy presente por el alto desarrollo de las culturas mesoamericanas. Parte de la población mestiza de México se ve influenciada e identificada por el indigenismo en mayor medida a diferencia de otras naciones con contingentes indígenas. En el norte, centro y el oeste de México habitan grupos como los Tarahumaras, Huicholes, Mazahuas, Otomiés, Purépechas, Mexicas, Nahuas y los Yaquis. Mientras que en el sur y sureste del país los Tlapanecos, Mixtecos, Mixes, Triquis, Zapotecos y los Yucatecos, entre otros.


El estado con mayor población indígena es Oaxaca aunque mucho de ella ha emigrado y el que tiene mayor población indígena viviendo en su propio territorio es Yucatán. Grupos étnicos como los zapotecos, mayas, nahuas, purépechas, mixtecos, yaquis, kikapúes y otomíes han logrado mejorar sus condiciones de vida y se han adaptado fácilmente a la cultura del comercio y la globalización; a pesar los esfuerzos realizados por diferentes organismos gubernamentales y no-gubernamentales en pro del reconocimiento legal de la cultura y de la calidad de vida de los pueblos originarios de México, existe aún en otros grupos indígenas con un alto grado de marginación, discriminación, desnutrición y pobreza extrema que los está llevando a la extinción de su cultura.